Biografía

rarFotografía de Federico Romero Galán.jpgFotografía de Federico Romero Galán

Olvido Andújar nació en Úbeda en 1980 después de que sus padres pasaran cinco años buscando un hermano para su primogénito Toño. Al nuevo bebé lo llamarían, orgullosos e inconscientes, Atila. Contra todo pronóstico, para decepción de su madre y por suerte para la criatura, nació una niña para la que no tenían pensado un nombre. Resolvieron rápidamente el entuerto prestándole el de la madre, que coincidía con el de la abuela materna. Su único hermano tuvo la perversa idea de añadir “Elena” y creó el diminutivo “Ona” para Olvido III, quien apareció en el Libro de Familia como “Olvido Elena”. Ella se vengó durante toda su infancia llenándole de mordiscos y tirones de pelo.

Olvido/Ona creció como una niña maliciosa que se limpiaba la cara con asco cuando alguien le daba un beso. La chica evolucionó en adolescente insoportable que retaba a diario la paciencia de sus padres. Se tiñó el pelo de azul, se hizo un piercing en la nariz, se tatuó un unicornio y se afilió al Partido Comunista. Su padre, desesperado, le puso el diminutivo de “oveja negra” y su madre contraatacó matriculándola en una universidad privada de filiación religiosa. Olvido/Ona/oveja negra no tardó en escapar de aquella mazmorra y comenzó una nueva vida en Madrid, compatibilizando sus estudios en Periodismo con la búsqueda de seres extravagantes por las tascas de Chamberí. Más tarde realizó un Máster, se doctoró en Filología y se convirtió en profesora universitaria de las áreas de Lengua, Literatura y Cinematografía.

A lo largo de estos años, ha perfeccionado la técnica de evasión de su zona de confort y sigue desvelando el sueño de sus padres quienes, a pesar de todo, la quieren con locura. Su mejor obra no se ha escrito todavía, pero Olvido/Ona/oveja negra le agradece muchísimo que trate de encontrarla entre los textos que se publicarán en esta página web.